(La obra se desarrolla en la habitación de los Ackerman, un matrimonio que vive en una casa de dos plantas, en algún lugar de Kew Gardens. El dormitorio está alfombrado y tiene una amplia cama de dos plazas y una cómoda. Es una habitación elegantemente amoblada, con cortinados, y en las paredes pueden verse varios cuadros y un barómetro bastante feo. Mientras sube el telón, se escucha música suave. Nat Ackerman, un fabricante de ropa calvo y panzón, de 57 años, está recostado en la cama terminando de leer el Daily News. Tiene puesta una bata y unas pantuflas, y lee con la ayuda de una lámpara colocada en la cabecera de la cama. Es cerca de medianoche. De pronto, se oye un ruido. Nat se levanta y mira hacia la ventana.)
NAT: ¿Qué demonios fue eso?
(Una figura sombría, cubierta con una capa, trepa torpemente y trata de meterse por la ventana. El intruso tiene una capucha y ropa ajustada, todo de color negro. La capucha cubre su cabeza, pero no su rostro, que es muy blanco. Se trata de un hombre de mediana edad, que se parece un poco a Nat. El hombre resopla con fuerza, se trepa al alféizar de la ventana y cae adentro de la habitación.)
LA MUERTE (quién más podría ser): Por Dios, casi me rompo la nuca.
NAT (que la observa sorprendido): ¿Quién es usted?
LA MUERTE: La Muerte.
NAT: ¿Quién?
LA MUERTE: La Muerte. ¿Me puedo sentar? Casi me rompo la nuca, estoy temblando como una hoja.
NAT: ¿Quién dijo que era?
LA MUERTE: La Muerte. ¿Me das un vaso de agua?
NAT: ¿La Muerte? ¿Cómo “la Muerte”?
LA MUERTE: ¿Qué parte no entiendes? ¿No ves la ropa negra y la cara blanca?
NAT: Sí.
LA MUERTE: ¿Acaso es Halloween?
NAT: No.
LA MUERTE: Entonces soy la Muerte. Ahora, ¿me darías un vaso de agua, o Coca Cola?
NAT: Si se trata de una broma…
LA MUERTE: ¿Qué broma? ¿No eres Nat Ackerman y tienes 57 años? ¿Ésta dirección no es Pacific Street 118? Salvo que me haya confundido… ¿Dónde puse la hoja de visitas? (Busca en el bolsillo y finalmente saca una tarjeta con una dirección. Los datos parecen coincidir.)
NAT: ¿Qué quieres de mí?
LA MUERTE: ¿Qué quiero? ¿Qué te parece que quiero?
NAT: Debes estar bromeando. Estoy en perfecto estado de salud.
LA MUERTE (sin escucharlo): Ajá… (Mira alrededor). Lindo lugar, ¿lo decoraron ustedes?
NAT: Contratamos a una decoradora, pero nosotros la ayudamos.
LA MUERTE (mirando un cuadro en la pared): Me encantan esos niños con ojos grandes.
NAT: No me quiero ir todavía.
LA MUERTE: Ajá, el señor no se quiere ir. Te pido por favor, no empieces con todo eso. Todavía estoy mareado por trepar hasta acá.
NAT: ¿Por trepar?
LA MUERTE: Sí, trepé por el caño de desagüe. Quise hacer una entrada dramática. Vi los ventanales, estabas leyendo, y se me ocurrió que iba a quedar bien. Pensé: “Subo, y hago una entrada con dramatismo, algo especial… (Chasquea los dedos) ¿Se entiende? Pero resulta que se me engancha el talón en una enredadera, se rompe el caño de desagüe, y me quedo colgando de un hilo. Y encima, se me desgarra la capa... Vamos, vámonos de una vez que fue una noche terrible.
NAT: ¿Me rompiste el caño de desagüe?
LA MUERTE: Bueno, tanto como romper… No se rompió, se dobló un poquito... ¿No escuchaste nada? Me di un golpe tremendo contra el piso.
NAT: Es que estaba leyendo.
LA MUERTE: Claro, se ve que estabas muy concentrado. (Levanta el diario que Nat estaba leyendo). “ADOLESCENTES EN ORGÍA DE DROGAS”. ¿Me lo puedo llevar?
NAT: Todavía no lo terminé de leer.
LA MUERTE: Bueno, no sé cómo decírtelo, pero justamente…
NAT: ¿Y por qué no tocaste el timbre, y listo?
LA MUERTE: Es lo que te estaba explicando, podría haber tocado el timbre, pero ¿cómo iba a quedar? En cambio así, podía lograr un efecto dramático, algo especial. ¿No leíste Fausto?
NAT: ¿Qué cosa?
LA MUERTE: ¿Y si tenías visitas? Supongamos que estás conversando con gente importante. ¿Yo soy la Muerte y voy a tocar el timbre y a entrar como si nada? Qué poco sentido común.
NAT: Escuche, señor, ya es muy tarde…
LA MUERTE: Es cierto, vamos.
NAT: ¿Vamos a dónde?
LA MUERTE: Hacia la muerte, al Más Allá, la Tierra Prometida, todo eso. (Mirándose la rodilla). Epa, qué feo corte me hice. Mi primer trabajo, y me puedo agarrar gangrena.
NAT: Espera un minuto. Necesito tiempo, todavía no estoy preparado para morir.
LA MUERTE: Lo siento mucho pero no te puedo ayudar. Me gustaría, pero te llegó la hora.
NAT: ¿Cómo es posible? Acabo de asociarme con Modiste Originals.
LA MUERTE: ¿Y qué diferencia hay, por un par de billetes más o menos?
NAT: Claro, a ti qué te importa, ¿no? Seguro que ustedes tienen todos los gastos pagos.
LA MUERTE: ¿Podemos irnos?
NAT (mientras lo estudia con detenimiento): La verdad, no puedo creer que seas la Muerte.
LA MUERTE: ¿Por qué? ¿Qué te imaginabas? ¿Qué era parecido a Schwarzenegger?
NAT: No, no es eso…
LA MUERTE: Pues lo siento si te desilusioné.
NAT: No lo tomes así. No sé, siempre pensé que serías… no sé… más alto…
LA MUERTE: Mido 1,73. Es la altura promedio para mi peso.
NAT: Es que te pareces a mí.
LA MUERTE: ¿Y a quién me voy a parecer? Soy tu muerte.
NAT: Dame un poco de tiempo, un día más.
LA MUERTE: No puedo, ¿qué quieres que haga?
NAT: Un día más, sólo 24 horas.
LA MUERTE: ¿Para qué? En la radio dijeron que mañana va a llover.
NAT: ¿No podemos pensar en una solución?
LA MUERTE: ¿Qué solución?
NAT: ¿Juegas al ajedrez?
LA MUERTE: No.
NAT: Pero una vez vi un cuadro donde estabas jugando ajedrez.
LA MUERTE: Pues no era yo, porque no juego ajedrez. Gin rummy, puede ser.
NAT: ¿Juegas gin rummy?
LA MUERTE: ¿Que si juego gin rummy? ¿París es una ciudad?
NAT: Ah, juegas bien, eh.
LA MUERTE: Muy bien.
NAT: Te diré lo que vamos a hacer…
LA MUERTE: No intentes hacer tratos conmigo.
NAT: Juguemos gin rummy. Si ganas, me voy sin chistar. Si yo gano, me das un poco más de tiempo, sólo un día.
LA MUERTE: ¿Y quién tiene tiempo para jugar gin rummy?
NAT: Ah, bueno, si juegas tan bien…
LA MUERTE: Aunque podría jugar un par de manos…
NAT: Vamos, sé bueno, juguemos media hora.
LA MUERTE: La verdad, no debería…
NAT: Tengo las cartas acá mismo, no te hagas rogar.
LA MUERTE: Bueno, está bien, juguemos un rato. Me va a ayudar a relajarme.
NAT (mientras trae cartas, papel y lápiz): No te arrepentirás.
LA MUERTE: No me hables como un vendedor. Trae las cartas y Coca Cola, y algo para comer. Por el amor de Dios, te cae una visita y no le ofreces ni unas papas fritas.
NAT: Abajo tengo M & M.
LA MUERTE: ¿M & M? ¿Y si viene el Presidente? ¿También le vas a ofrecer M & M?
NAT: Tú no eres el Presidente.
LA MUERTE: Reparte.
(Nat reparte las cartas y saca un cinco.)
NAT: ¿Quieres apostar diez centavos por punto, para que sea más interesante?
LA MUERTE: ¿No es bastante interesante para ti?
NAT: Juego mejor cuando hay dinero de por medio.
LA MUERTE: Como quieras, Newt.
NAT: Me llamo Nat, Nat Ackerman. ¿Acaso no sabes mi nombre?
LA MUERTE: Newt, Nat…es que tengo un dolor de cabeza...
NAT: ¿Vas a tomar ese cinco?
LA MUERTE: No.
NAT: Entonces levanta otra carta.
LA MUERTE (mirando sus cartas mientras levanta): Por Dios, no tengo nada.
NAT: ¿Cómo es?
LA MUERTE: ¿Cómo es, qué cosa?
(A medida que transcurre el siguiente diálogo, ambos levantan y dejan cartas en el mazo.)
NAT: La muerte.
LA MUERTE: ¿Cómo va a ser? Te quedas ahí acostado.
NAT: Digo, ¿hay algo después de la muerte?
LA MUERTE: Ajá, estás juntando sietes.
NAT: Te estoy preguntando algo, ¿hay algo después de la muerte?
LA MUERTE (con tono distraído): Ya vas a ver.
NAT: Ah, entonces, ¿hay algo para ver?
LA MUERTE: Bueno, a lo mejor no fue la mejor manera de expresarme. Tira una carta.
NAT: Cuesta bastante hacerte hablar, eh.
LA MUERTE: Estoy jugando a las cartas.
NAT: Está bien, juega, juega.
LA MUERTE: Y encima, no hago más que darte las cartas que necesitas…
NAT: No espíes las cartas del mazo.
LA MUERTE: No estoy espiando, las estoy ordenando. ¿Con qué carta se corta?
NAT: Con cuatro. ¿Ya vas a cortar?
LA MUERTE: ¿Quién dijo que voy a cortar? Solamente pregunté con qué carta se corta.
NAT: Y yo solamente pregunté si debo esperar que haya algo después.
LA MUERTE: Juega de una vez.
NAT: ¿No me puedes decir nada? ¿A dónde vamos a ir?
LA MUERTE: ¿Vamos? Para serte sincero, tú eres el que se cae desplomado al piso.
NAT: Qué divertido… ¿Me va a doler?
LA MUERTE: Va a ser cuestión de segundos.
NAT: Perfecto… (Suspira). Justo esto necesitaba… Justo ahora que me asocié con Modiste Originals…
LA MUERTE: Acá tengo cuatro puntos, ¿qué tal, eh?
NAT: ¿Estás cortando?
LA MUERTE: Con cuatro puntos gano, ¿no?
NAT: No, porque yo tengo dos.
LA MUERTE: No puede ser.
NAT: Perdiste.
LA MUERTE: Y yo pensaba que estabas juntando sietes.
NAT: Pero no. Te tocar dar. Tengo veinte puntos, reparte. (La Muerte mezcla y reparte). Así que me tengo que caer al piso, eh. ¿No puedo caer sobre el sofá?
LA MUERTE: No. Juega.
NAT: ¿Por qué no?
LA MUERTE: ¡Porque te caes al piso! Déjame en paz, estoy tratando de concentrarme.
NAT: Lo único que quiero saber es por qué tiene que ser en el piso. Es lo único que digo. ¿No puedo estar cerca del sofá?
LA MUERTE: Voy a hacer lo que pueda. Ahora, ¿podemos jugar?
NAT: Bueno, bueno, es lo único que quería saber. Me haces acordar a Moe Lefkowitz, él también es muy testarudo.
LA MUERTE: ¡Le hago acordar a Moe Lefkowitz! Soy uno de los personajes más terroríficos que alguien pueda imaginar, y le hago acordar a Moe Lefkowitz. ¿Quién es, un peletero?
NAT: Y qué peletero. Gana ochenta mil por año. Hace pasamanerías, tiene una fábrica. Dos puntos.
LA MUERTE: ¿¿Qué??
NAT: Corto con dos puntos. ¿Cuánto tienes?
LA MUERTE: Tengo tantos puntos que mi mano parece un tablero de básquet.
NAT: Y había que juntar espadas.
LA MUERTE: Si no hablases tanto…
(Vuelven a mezclar y a repartir.)
NAT: ¿Qué quisiste decir antes, cuando dijiste que éste era tu primer trabajo?
LA MUERTE: ¿Y qué te pareció que quise decir?
NAT: ¿Cómo? ¿Ninguna otra persona murió antes que yo?
LA MUERTE: Por supuesto que hubo muchos antes. Pero no fui yo el que se los llevó.
NAT: ¿Y entonces, quién?
LA MUERTE: Otros.
NAT: ¿Hay otros?
LA MUERTE: Claro. Cada uno tiene su método personal.
NAT: Pero yo no sabía eso.
LA MUERTE: ¿Y por qué ibas a saberlo? ¿Quién eres tú para saberlo?
NAT: ¿Cómo quién soy? ¿Qué, no soy nada?
LA MUERTE: Nada no, eres un fabricante de ropa. Lo que no entiendo es por qué un simple fabricante de ropa tiene que conocer la verdad sobre los misterios eternos.
NAT: Pero por favor, ¿qué estás diciendo? Gano muy bien. Mandé a mis dos hijos a la universidad. Uno trabaja en publicidad, y mi hija está casada. Tengo mi propia casa, manejo un Chrysler. A mi esposa no le falta nada: criadas, abrigo de visón, vacaciones… Ahora mismo está en Eden Roc, a cincuenta dólares por día, porque quería estar cerca de su hermana. Se supone que voy a buscarla la semana que viene. ¿Qué te crees, que soy un vagabundo que te encontraste por la calle?
LA MUERTE: Bueno, está bien, no seas tan susceptible.
NAT: ¿Y quién es susceptible?
LA MUERTE: ¿Y además, tú cómo te sentirías si te insultasen apenas llegas a un lugar, eh?
NAT: ¿Yo te insulté?
LA MUERTE: ¿No dijiste que te desilusionaba verme?
NAT: ¿Y qué querías? ¿Qué haga una fiesta en tu honor?
LA MUERTE: No es eso, hablaste de mi apariencia. Que si soy muy bajo, que si soy esto o aquello…
NAT: Dije que te parecías a mí. Como un reflejo.
LA MUERTE: Oh, está bien, mezcla, mezcla.
(Continúan jugando mientras la música se eleva suavemente y las luces se apagan hasta quedar en la oscuridad. Lentamente, las luces vuelven a encenderse. Han pasado unas horas y el juego acaba de terminar. Nat está sumando los puntos.)
NAT: Sesenta y ocho… ciento cincuenta… Bueno, perdiste.
LA MUERTE (Mirando el mazo con tristeza): Yo sabía que no tenía que tirar ese nueve. Maldición.
NAT: Entonces, nos vemos mañana.
LA MUERTE: ¿Cómo que nos vemos mañana?
NAT: Me gané un día más, ahora vete.
LA MUERTE: ¿Era en serio?
NAT: Hicimos un trato.
LA MUERTE: Sí, pero…
NAT: Nada de peros, gané 24 horas. Vuelve mañana.
LA MUERTE: No sabía que realmente estábamos jugando por tiempo.
NAT: Pues lo siento. Presta atención cuando te hablan.
LA MUERTE: ¿Y a dónde voy a ir durante 24 horas?
NAT: ¿Y a mí qué me importa? Lo principal es que gané un día más.
LA MUERTE: ¿Qué quieres que haga, que vague por las calles?
NAT: Instálate en un hotel, y después puedes ir al cine. No sé, come algo por ahí. No hagas tanto alboroto por una pavada.
LA MUERTE: Vuelve a sumar los puntos.
NAT: Y además me debes 28 dólares.
LA MUERTE: ¿¿Qué??
NAT: Así es, amigo, aquí está, lee tú mismo.
LA MUERTE (mientras busca en sus bolsillos): Tengo algo de plata, pero no llego a 28 dólares.
NAT: Aceptaré un cheque.
LA MUERTE: ¿¿De qué cuenta??
NAT: Miren con quién hago tratos.
LA MUERTE: Y qué quieres que haga, denúnciame. ¿Dónde voy a tener una cuenta corriente?
NAT: Está bien, dame lo que tengas y lo dejamos ahí.
LA MUERTE: Escucha, necesito ese dinero.
NAT: ¿Para qué?
LA MUERTE: ¿Cómo para qué? Vamos al Más Allá.
NAT: ¿Y?
LA MUERTE: ¿Y? ¿Sabes lo lejos que queda?
NAT: ¿Y?
LA MUERTE: ¿Y entonces, cómo pago la nafta? ¿Y el peaje?
NAT: ¿¡Vamos en auto!?
LA MUERTE: Ya te vas a enterar. (Con tono nervioso). Mira, voy a volver mañana, y quiero que me des la oportunidad de recuperar ese dinero. Si no, voy a estar en graves problemas.
NAT: Lo que quieras. Jugamos doble o nada. Puede ser que me gane una semana, o un mes más. Por la forma en que juegas, quizás hasta años.
LA MUERTE: Mientras tanto, me quedé seco.
NAT: Te veo mañana.
LA MUERTE (Mientras se acerca a la puerta): ¿Dónde hay un buen hotel? Qué digo, si no tengo dinero. Me voy a sentar en alguna plaza. (Toma el diario).
NAT: Fuera, fuera, ése es mi diario. (Se lo saca).
LA MUERTE (Mientras se marcha): No podía agarrar al tipo y llevármelo, no. ¡Tenía que ponerme a jugar gin rummy!
NAT (Hablándole desde la puerta): Cuidado al bajar, uno de los escalones tiene una madera floja…
(De inmediato, se escucha un golpe terrible. Nat suspira, se acerca a la mesa de luz y hace una llamada).
NAT: ¿Hola, Moe? Soy yo. Escucha, no sé si alguien me hizo una broma o qué, pero la Muerte acaba de visitarme. Jugamos un poco de gin rummy… No, la Muerte. ¡Sí, en persona! O alguien que decía que era la Muerte. Pero… ¡es tan idiota!
TELÓN
27 de febrero de 2009
5 de febrero de 2009
Real love
All my little plans and schemes
Lost like some forgotten dream
Seems like all I really was doing
Was waiting for you
Just like little girls and boys
Playing with their little toys
Seems like all they
really were doing
Was waiting for love
Don't need to be alone
No need to be alone
It's real love
It's real, yes it's real love
It's real
From this moment on I know
Exactly where my life will go
Seems that all I really was doing
Was waiting for love
Don't need to be afraid
No need to be afraid
It's real love
It's real, yes it's real love
It's real
Thought I'd been in love before,
But in my heart I wanted more
Seems like all I really was doing
Was waiting for you
Don't need to be alone
No need to be alone
It's real love
Yes it's real, yes it's real love
It's real, yes it's real love..
.
16 de marzo de 2008
Ésa es tu pena
Ésa es tu pena. Tiene la forma de un cristal de nieve que no podría existir si no existieras
y el perfume del viento que acarició el plumaje de los amaneceres que no
vuelven.
Colócala a la altura de tus ojos
y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda,
o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós de los amantes,
o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron los ángeles.
Si observas a trasluz verás pasar el mundo rodando en una lágrima.
Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en reina del
reverso del cielo.
Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia de una llama
y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera.
No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
sólo conseguirías la multiplicación, un erial, la bastarda maleza en vez de
olvido.
Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposible cuanto miras.
No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruel entre columnas rotas,
aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevo paraíso prometido.
No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre, no la gastes con nadie.
Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquia salvada del naufragio:
sepúltala en tu pecho hasta el final,
hasta la empuñadura.
Olga Orozco
y el perfume del viento que acarició el plumaje de los amaneceres que no
vuelven.
Colócala a la altura de tus ojos
y mira cómo irradia con un fulgor azul de fondo de leyenda,
o rojizo, como vitral de insomnio ensangrentado por el adiós de los amantes,
o dorado, semejante a un letárgico brebaje que sorbieron los ángeles.
Si observas a trasluz verás pasar el mundo rodando en una lágrima.
Al respirar exhala la preciosa nostalgia que te envuelve,
un vaho entretejido de perdón y lamentos que te convierte en reina del
reverso del cielo.
Cuando la soplas crece como si devorara la íntima sustancia de una llama
y se retrae como ciertas flores si la roza cualquier sombra extranjera.
No la dejes caer ni la sometas al hambre y al veneno;
sólo conseguirías la multiplicación, un erial, la bastarda maleza en vez de
olvido.
Porque tu pena es única, indeleble y tiñe de imposible cuanto miras.
No hallarás otra igual, aunque te internes bajo un sol cruel entre columnas rotas,
aunque te asuma el mármol a las puertas de un nuevo paraíso prometido.
No permitas entonces que a solas la disuelva la costumbre, no la gastes con nadie.
Apriétala contra tu corazón igual que a una reliquia salvada del naufragio:
sepúltala en tu pecho hasta el final,
hasta la empuñadura.
Olga Orozco
13 de marzo de 2008
Dyango
Las canciones de Palito Ortega
Los sábados a la mañana
El café Bonafide
Zara
Las películas de Rock Hudson y Doris Day
Doris Day
La pizza el viernes por la noche
Las novelas de Migré
El programa de radio de canciones italianas los domingos
El sonido de pulseras de oro entrechocando en la muñeca
Perón
La salsa blanca
El bizcochuelo
Las cosas que me hacen acordar a mamá. Y a mi infancia.
Las canciones de Palito Ortega
Los sábados a la mañana
El café Bonafide
Zara
Las películas de Rock Hudson y Doris Day
Doris Day
La pizza el viernes por la noche
Las novelas de Migré
El programa de radio de canciones italianas los domingos
El sonido de pulseras de oro entrechocando en la muñeca
Perón
La salsa blanca
El bizcochuelo
Las cosas que me hacen acordar a mamá. Y a mi infancia.
6 de marzo de 2008
5 de marzo de 2008
29 de febrero de 2008
Piedra de febrero

Yo no haría.
Ya lo hice
Ya lo hice
Todo.
O casi todo por vos
Yo no lo haría.
No iría hasta el fin, no mataría,
no dejaría, no correría
ni lloraría
Ya lo hice
Fui, llegué y vi y maté y me dejé y dejé de ser
Y corrí madrugadas y pisé calles y volví a correr
y tragué y lloré y volví a hacerlo
Todo
Ya no lo haría
Ya lo hice
Fui, llegué y vi y maté y me dejé y dejé de ser
Y corrí madrugadas y pisé calles y volví a correr
y tragué y lloré y volví a hacerlo
Todo
Ya no lo haría
.
qué cursileríaaaaaaaaaaaaaaa
21 de enero de 2008
De vacaciones
Y sí, nos tomamos vacaciones en el Mar Argentino, para sufrir entre olas que golpean sin clemencia después de correr sobre las brasas calientes de la arena interminable. Sí, algunas playas argentinas aún conservan metros y metros de arena bajo el sol, entre bosques y sombras de un lugar oculto y secreto...
Y sobreviene el divague.
No hay muchas más noticias por el momento. Surfeando.
Y sobreviene el divague.
No hay muchas más noticias por el momento. Surfeando.
27 de diciembre de 2007

(...) yo justificaba mis propias cabronadas adjudicándolas al espíritu libertario que me había llegado por sangre...
Yo llamaba libertario a lo meramente autoritario. Yo seguía creyendo que toda temperancia era, en el fondo, falta de temperamento.
Yo seguía neciamente convencido de que un cambio de opinión era una concesión y que madurar era, en el fondo, traicionarse.
Así lidiaba con las cosas. Así me salían.
Juan Forn, María Domecq
19 de diciembre de 2007
A Laura
A veces me parece que estás durmiendo, y soñás conmigo.
Y me visitás y yo te visito.
Y yo sueño con vos
Y solamente en mis sueños nos encontramos.
Me gusta dormir para verte.
Y me parece que estás durmiendo, y no sabés que venís a visitarme.
Pero yo te veo
A veces pienso que estás durmiendo y estás esperando. Dormida.
Y mientras venís a visitarme.
Te extraño
Y quisiera decirte que te extraño, que te necesito, que necesito verte.
Que te fuiste y no puedo contarte.
Que me gusta verte y no quiero despertarme
Te extraño
Y hay tantas cosas que no pude contarte
Ya sabés
Y me visitás y yo te visito.
Y yo sueño con vos
Y solamente en mis sueños nos encontramos.
Me gusta dormir para verte.
Y me parece que estás durmiendo, y no sabés que venís a visitarme.
Pero yo te veo
A veces pienso que estás durmiendo y estás esperando. Dormida.
Y mientras venís a visitarme.
Te extraño
Y quisiera decirte que te extraño, que te necesito, que necesito verte.
Que te fuiste y no puedo contarte.
Que me gusta verte y no quiero despertarme
Te extraño
Y hay tantas cosas que no pude contarte
Ya sabés
14 de diciembre de 2007
Maldita Navidad
Otra vez las Fiestas, otra vez las luces y la publicidad que te invade, te invita y te presiona, aunque no quieras.
Es fiesta, comprá.
Comprá.
Comprá celulares con plan o sin plan, con cámara, grabadora, música, jueguitos, y muchos botones brillantes. Comprá ropa, zapatos, carteras, corbatas, perfumes, remeras, camisas, zapatillas, juguetes para los más chicos, juguetes para los más grandes, collares, CDs, DVDs, libros, filmadoras, licuadoras, vestidos. Comprá. Comprá cualquier cosa, pero comprá. No te quedes sin tu regalito para las Fiestas. Comprá siempre y olvidate de todo. Drogate, llenate la nariz y los ojos y la boca de paquetes, comidas, despedidas de fin de año, muchas lucecitas de colores. Muchos vidrios de colores.
Demasiados para olvidarse de la realidad.
Otra vez las Fiestas
4 de diciembre de 2007
Lágrimas en la lluvia
Es toda una experiencia
vivir con miedo... ¿verdad?
Eso es lo que significa ser esclavo.
Yo he visto cosas
que nadie creería...
Naves de ataque en llamas,
más allá de Orión.
He visto rayos C
destellar en la oscuridad
cerca de la Puerta de Tannhäuser…
Todos esos momentos
se perderán en el tiempo
vivir con miedo... ¿verdad?
Eso es lo que significa ser esclavo.
Yo he visto cosas
que nadie creería...
Naves de ataque en llamas,
más allá de Orión.
He visto rayos C
destellar en la oscuridad
cerca de la Puerta de Tannhäuser…
Todos esos momentos
se perderán en el tiempo
como lágrimas en la lluvia.
Es hora de morir.
3 de diciembre de 2007
Contradicciones
19 de octubre de 2005. Diario Clarín:
A cuatro días de las elecciones, Mauricio Macri visitó ayer el Congreso y aseguró que, cuando sea diputado, buscará "ponerle límites" a los Decretos de Necesidad y Urgencia que firma el Presidente, y se opondrá a los superpoderes si el Ejecutivo los reclama.
1º de diciembre de 2007. Diario La Razón, Ámbito Financiero:
Macri negoció con la oposición y le aprobaron los superpoderes.
{La legislatura porteña} le dio al futuro jefe de Gobierno los poderes necesarios para la contratación de obras por hasta 150 millones de pesos en los edificios escolares, sin pasar por los mecanismos habituales de control.
Nota: el Grupo Macri incluye empresas de construcción...
A cuatro días de las elecciones, Mauricio Macri visitó ayer el Congreso y aseguró que, cuando sea diputado, buscará "ponerle límites" a los Decretos de Necesidad y Urgencia que firma el Presidente, y se opondrá a los superpoderes si el Ejecutivo los reclama.
1º de diciembre de 2007. Diario La Razón, Ámbito Financiero:
Macri negoció con la oposición y le aprobaron los superpoderes.
{La legislatura porteña} le dio al futuro jefe de Gobierno los poderes necesarios para la contratación de obras por hasta 150 millones de pesos en los edificios escolares, sin pasar por los mecanismos habituales de control.
Nota: el Grupo Macri incluye empresas de construcción...
Pedime lo que quieras

Si lo que querés es la luna, no hay problema, él se ocupa. En el fondo le va a resultar un alivio; había pensado que podías pedirle algo complicado. Pero si es la luna, la luna y nada más, seguro que se las ingeniará para bajarla.
Con el tiempo va a ir adivinando qué querés, va a estar atento para que nunca te falte nada. Incluso mucho antes de que puedas llegar a darte cuenta. Si necesitás algo, lo que sea, no dejes de pedirlo. Es un caballero, un galán, un hombre enamorado.
Eso sí, para darte los gustos tiene que saber todo de vos, absolutamente todo. De dónde venís, a dónde vas, con quién, cuándo y por qué. Si va a ser tu esclavo, lo será como es debido: un esclavo profesional. Y para servirte bien necesita averiguar hasta el menor de tus agrados. No es para controlarte, es para hacerse una idea de lo que te conviene.
Lo que llama la atención es que a pesar de todo lo que hace, vos estés tan triste. Como si la única manera de festejarlo fuera con un trago hecho con pastillas para la depresión.
El amable experto es un excesivo que deja a su presa sin el menor deseo de nada. Ese es su objetivo. Al final angustia y da culpa, ¿cómo se hace para recriminarle a alguien por ser tan atento? Una encerrona en la que no es el amor lo que está en juego. Lo que está en juego, con tanta amabilidad es otra historia, una que incluye el dominio.
(Si al elegir una película, el sitio a dónde ir a comer o la compañía, decimos siempre “lo que vos quieras” es porque adoptamos una posición: la de estar siempre ofrecidos. Y el que está siempre ofrecido podrá ser buena gente pero nunca es muy atractivo.)
Cuando alguien se ocupa de cumplir con todos tus sueños, por lo general, te quita las ganas de dormir.
Ricardo Coler, La mujer de mi vida
Con el tiempo va a ir adivinando qué querés, va a estar atento para que nunca te falte nada. Incluso mucho antes de que puedas llegar a darte cuenta. Si necesitás algo, lo que sea, no dejes de pedirlo. Es un caballero, un galán, un hombre enamorado.
Eso sí, para darte los gustos tiene que saber todo de vos, absolutamente todo. De dónde venís, a dónde vas, con quién, cuándo y por qué. Si va a ser tu esclavo, lo será como es debido: un esclavo profesional. Y para servirte bien necesita averiguar hasta el menor de tus agrados. No es para controlarte, es para hacerse una idea de lo que te conviene.
Lo que llama la atención es que a pesar de todo lo que hace, vos estés tan triste. Como si la única manera de festejarlo fuera con un trago hecho con pastillas para la depresión.
El amable experto es un excesivo que deja a su presa sin el menor deseo de nada. Ese es su objetivo. Al final angustia y da culpa, ¿cómo se hace para recriminarle a alguien por ser tan atento? Una encerrona en la que no es el amor lo que está en juego. Lo que está en juego, con tanta amabilidad es otra historia, una que incluye el dominio.
(Si al elegir una película, el sitio a dónde ir a comer o la compañía, decimos siempre “lo que vos quieras” es porque adoptamos una posición: la de estar siempre ofrecidos. Y el que está siempre ofrecido podrá ser buena gente pero nunca es muy atractivo.)
Cuando alguien se ocupa de cumplir con todos tus sueños, por lo general, te quita las ganas de dormir.
Ricardo Coler, La mujer de mi vida
Conclusión: no hay que ser divinas, hay que ser brujas...
¿Cuál tiranía?
REÑIDA VOTACIÓN EN VENEZUELA: Chávez sufrió su primera derrota electoral en nueve años. El No a la reforma constitucional que planteaba la reelección indefinida obtuvo el 50,7 por ciento de los votos. El presidente venezolano felicitó a los triunfadores y los convocó a seguir en el camino democrático.
Página/12, 3 de diciembre de 2007.
Ahhh... pero entonces había democracia en Venezuela? Cómo, no era un dictador? Cómo, no manipuló los resultados? Epa!
Será que algunos medios "exageraron" (léase "mintieron") un poco? Será que no les gusta que Chávez es... socialista? Uyyy, qué miedo esa palabra!!!
Che... a propósito.... No será mucha casualidad que los países con mayores reservas de petróleo del mundo estén gobernados por "loquitos", según los medios y el gobierno norteamericano?? Será así realmente????
Página/12, 3 de diciembre de 2007.
Ahhh... pero entonces había democracia en Venezuela? Cómo, no era un dictador? Cómo, no manipuló los resultados? Epa!
Será que algunos medios "exageraron" (léase "mintieron") un poco? Será que no les gusta que Chávez es... socialista? Uyyy, qué miedo esa palabra!!!
Che... a propósito.... No será mucha casualidad que los países con mayores reservas de petróleo del mundo estén gobernados por "loquitos", según los medios y el gobierno norteamericano?? Será así realmente????
29 de noviembre de 2007
Juan Gelman (II)

Fugas
La velocidad de la palabra no es
la velocidad de la sangre y no sé
quién traiciona a quién. ¿Cómo
se encima el horizonte
a la palabra cuándo, a su
cortejo de esperas que todo cambiarán?
La noche cae y se consuela,
pero caer no es un consuelo para mí.
Estoy parado en el espanto
mientras cantan los rostros del día y
no sé quién miente, ellos o yo. Al fondo pasa
el animal que huye
a gran velocidad.
La velocidad de la palabra no es
la velocidad de la sangre y no sé
quién traiciona a quién. ¿Cómo
se encima el horizonte
a la palabra cuándo, a su
cortejo de esperas que todo cambiarán?
La noche cae y se consuela,
pero caer no es un consuelo para mí.
Estoy parado en el espanto
mientras cantan los rostros del día y
no sé quién miente, ellos o yo. Al fondo pasa
el animal que huye
a gran velocidad.
Preguntas
Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites
y me despiertas en la mitad del día para acostarme
en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para
mi dime qué diablos hago por qué te necesito quién
eres muda sola recorriéndome razón de mi pasión
por qué quiero llenarte solamente de mí y abarcarte
acabarte mezclarme a tus huesitos y eres única
patria contra las bestias el olvido
Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites
y me despiertas en la mitad del día para acostarme
en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para
mi dime qué diablos hago por qué te necesito quién
eres muda sola recorriéndome razón de mi pasión
por qué quiero llenarte solamente de mí y abarcarte
acabarte mezclarme a tus huesitos y eres única
patria contra las bestias el olvido
Juan Gelman (I)
LO QUE PASA
Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo como un fuego,
y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.
Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo como un fuego,
y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.
Viejazo
¿Qué les pasa a los tipos después de los 40?
Buscan a una de alrededor de 20.
¿Y qué hacen las de 20? Les dan bola.
¿Por qué?
Porque les creen.
La bruja, no.
Ella ya vio cómo se caían una a una todas las promesas.
Ya lo vio haciéndose el boludo cuando lloraba el bebe que tanto deseaba tener, el hijo que tanto le pedía. Ya lo conoce cobarde. Ya sabe que no se levanta ni a agarrar un vaso de agua. Ya sabe que no va a ir hasta el fin del mundo por ella. Ni en pedo, es muy lejos, se cansa y transpira, y no va preguntar cómo llegar porque antes prefiere morir de sed en el desierto.
Así no sirve, claro. La mirada de la bruja es irónica, de desconfianza. La otra mirada está llena de admiración, como antes. La bruja ya sabe que hay que pagar un precio. La otra cree que todo es... mágico. Para siempre.
Seguro.
Aldana
Buscan a una de alrededor de 20.
¿Y qué hacen las de 20? Les dan bola.
¿Por qué?
Porque les creen.
La bruja, no.
Ella ya vio cómo se caían una a una todas las promesas.
Ya lo vio haciéndose el boludo cuando lloraba el bebe que tanto deseaba tener, el hijo que tanto le pedía. Ya lo conoce cobarde. Ya sabe que no se levanta ni a agarrar un vaso de agua. Ya sabe que no va a ir hasta el fin del mundo por ella. Ni en pedo, es muy lejos, se cansa y transpira, y no va preguntar cómo llegar porque antes prefiere morir de sed en el desierto.
Así no sirve, claro. La mirada de la bruja es irónica, de desconfianza. La otra mirada está llena de admiración, como antes. La bruja ya sabe que hay que pagar un precio. La otra cree que todo es... mágico. Para siempre.
Seguro.
Aldana
28 de noviembre de 2007
Obsesión (así soy yo??)
Antes de leer esto verifique que esté cerrada la llave de gas; la puerta, con pasador, y el teléfono, colgado. Asegúrese de no molestar, tenga las manos limpias y cumpla con los llamados.
Ahora sí. Elija con atención, dude sobre lo que le conviene y lea los obituarios. Mantenga distancia prudente, evite tomar contacto y hable lo necesario. Anote para no olvidarse, guarde los comprobantes y prepárese un listado. Coleccione de todo un poco, almacene para más adelante e impida que le falte algo. Establezca categorías, clasifique los objetos y vuelva para acomodarlos. No esté del todo seguro, pida que se lo expliquen y trate de compararlo. Sincronice las agendas, ponga el reloj en hora y permanezca conectado. Grabe lo que le interesa, tome muchos apuntes y no vuelva a utilizarlos. Cuente las calorías, no salga sin la balanza y tenga un espejo a mano. Búsquese un buen enemigo, piense en qué lo perjudica y sueñe con asesinarlo. Levántese bien temprano, transcurra la mañana en el baño y salga con un buen peinado. Advierta que no se puede, véalo de una sola forma y rehúse modificarlo. Trábese para escribir, piense en lo que está diciendo y sienta que lo están mirando. Haga reuniones largas, pida más información y evite llegar a algo. Fíjese qué le hace falta al otro, ofrézcase para conseguirlo y logre quedar endeudado. Siéntase culpable, piense en lo que podría haber hecho y trate de remediarlo. Viva pendiente del clima, no salga sin un abrigo e ignore dónde llevarlo. Tenga la última versión, chequee cada mensaje y marque los confirmados. Enamórese de sus pensamientos, evite que los conozcan y nunca los lleve a cabo. Pregúntese para qué vivimos, obtenga un motivo cualquiera y busque justificarlo. Tenga de todo un poco, guarde para más adelante y utilice lo necesario. Nunca se comprometa, sea una persona amable y evite ser criticado. Disfrácese de eficiente, organice a sus compañeros y termine por agotarlos. Que nadie le pida nada, observe lo que está ocurriendo y manténgase apartado. Controle a su pareja, no entienda por qué se enoja y deje las cosas en claro. No permita que le discutan, sostenga una posición lógica y aténgase a los resultados. Insista con lo de siempre, repítalo otras mil veces y machaque hasta el cansancio.
Y ahora sí. Goce de su neurosis, asóciese con cada síntoma y viva obsesionado.
Ricardo Coler, en La mujer de mi vida
Ahora sí. Elija con atención, dude sobre lo que le conviene y lea los obituarios. Mantenga distancia prudente, evite tomar contacto y hable lo necesario. Anote para no olvidarse, guarde los comprobantes y prepárese un listado. Coleccione de todo un poco, almacene para más adelante e impida que le falte algo. Establezca categorías, clasifique los objetos y vuelva para acomodarlos. No esté del todo seguro, pida que se lo expliquen y trate de compararlo. Sincronice las agendas, ponga el reloj en hora y permanezca conectado. Grabe lo que le interesa, tome muchos apuntes y no vuelva a utilizarlos. Cuente las calorías, no salga sin la balanza y tenga un espejo a mano. Búsquese un buen enemigo, piense en qué lo perjudica y sueñe con asesinarlo. Levántese bien temprano, transcurra la mañana en el baño y salga con un buen peinado. Advierta que no se puede, véalo de una sola forma y rehúse modificarlo. Trábese para escribir, piense en lo que está diciendo y sienta que lo están mirando. Haga reuniones largas, pida más información y evite llegar a algo. Fíjese qué le hace falta al otro, ofrézcase para conseguirlo y logre quedar endeudado. Siéntase culpable, piense en lo que podría haber hecho y trate de remediarlo. Viva pendiente del clima, no salga sin un abrigo e ignore dónde llevarlo. Tenga la última versión, chequee cada mensaje y marque los confirmados. Enamórese de sus pensamientos, evite que los conozcan y nunca los lleve a cabo. Pregúntese para qué vivimos, obtenga un motivo cualquiera y busque justificarlo. Tenga de todo un poco, guarde para más adelante y utilice lo necesario. Nunca se comprometa, sea una persona amable y evite ser criticado. Disfrácese de eficiente, organice a sus compañeros y termine por agotarlos. Que nadie le pida nada, observe lo que está ocurriendo y manténgase apartado. Controle a su pareja, no entienda por qué se enoja y deje las cosas en claro. No permita que le discutan, sostenga una posición lógica y aténgase a los resultados. Insista con lo de siempre, repítalo otras mil veces y machaque hasta el cansancio.
Y ahora sí. Goce de su neurosis, asóciese con cada síntoma y viva obsesionado.
Ricardo Coler, en La mujer de mi vida
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

